viernes, 24 de octubre de 2008

El profeta y el músico

Dándole vueltas a las aficiones gastronómicas de esa especie de Diógenes bíblico que era Juan Bautista, di con una curiosa anécdota relacionada con uno de los músicos más innovadores del siglo XX: Louis Amstrong. Según se cuenta en ella, gustaba de explicar que su voz era tan grave y cavernosa porque siendo niño su madre le daba para comer sopa a base de cucarachas.

- No había otra cosa, y a todos nos parecía entonces deliciosa -, añadía a la vez que iluminaba su rostro con una amplia sonrisa.

Atrapada mi atención por la anécdota, pasé a pensar en los comienzos del gran Louis, en su maestro “King” Oliver, en la virtuosa y pizpireta Lil Hardin, en Johnny Dodds y Honore Dutrey, y en otros muchos que como ellos supieron sacar de lo más oscuro y miserable del mundo moderno, algo tan hermoso y lleno de vida como es el Jazz. Es posible que la respuesta esté dentro de su propia música, escondida tras la danza de aquellas notas que parecen invitarnos a huir de la realidad.

(Dado que es viernes y tengo el atrevimiento de ponerme a hablar sobre música, va esto a quienes lo hacen este mismo día con mucho más ingenio, derecho y talento. Salud a mis amigos Vere y Herri)


10 comentarios:

Goathemala dijo...

Me adentro poco a poco en ese mundillo del jazz.

Bueno, me dejaste de piedra con la anécdota. Cada vez que escuche a Louis Amstrong me voy a acordar de esa sopa.

Tengo un familiar, muy querido, que es saxo tenor, va poco a poco haciéndose un nombre en el panorama del jazz español. Se llama Enric Peidro por si te apetece escuchar algo suyo que encontrarás por la red.

Saludos, amigo.

Isabel Romana dijo...

También a mí me ha impresionado esa anécdota. Quizá sea verídica o una exageración, pero en cualquier caso revela ese mundo de pobreza extrema y, lo que es mejor todavía, la capacidad suya para salir de él. Un beso enorme, querido amigo.

Vere dijo...

No tenía ni idea pero he leido que se la daba como remedio. Ahora recuerdo que Fernando el Católico dicen que tomaba bichos parecidos pero con distintas intenciones.
Muchas gracias por lo que me toca, pero ya sabes que las aficiones musicales son otra cosa que compartimos en gran medida y que esto lo vamos haciendo entre todos. Un abrazo

Herri dijo...

Ni idea de ese remedio contra la hambruna o el mal de garganta pero ¡Benditas cucarachas!
No voy a ser yo quien te enmiende la plana en nada de lo que dices; el jazz para mí es la música del siglo XX, Satchmo, ese grandísimo cronopio, uno de los mejores músicos y Duke Ellington uno de los grandes compositores (incluyo aquí todo tipo de música).
Todos los nombres que citas los conocí más adelante, pero primero fue "Satchmo", él, al que muchos criticaron por venderse al hombre blanco fue quien nos inoculó a gran parte de jóvenes esa droga de la negritud musical.
El jazz es la banda sonora de mi juventud y sigue ocupando un buen espacio de ella ahora.
Si a todo esto añades que la foto que expones, en tamaño mural, estuvo presidiendo mi habitación durante varios años, puedes imaginar la alegría sentida por tu dedicatoria.
Gracias mil, amigo Charles.

Leodegundia dijo...

No hay duda de que Louis Amstrong fue uno de los mejores en su género aunque yo no me pueda considerar una experta en la música de Jazz porque no es mi preferida.
Un abrazo

Freia dijo...

Me he venido, al abrigo de tu tornavientos a escuchar una de las músicas que más me engancha quizá porque, como no tengo conocimientos sobre jazz, me acerco a ella de una forma más intuitiva y me dejo llevar.
Un abrazo Charles

Charles de Batz dijo...

Goathemala, todavía no he pasado a buscar a Enric Peidro, pero prometo hacerlo este próximo fin de semana. Vieniendo de donde viene, no puede ser una mala recomendación.

Esa, querida Isabel, es una de las cosas que mas quería resaltar cuando escribí este texto: el modo en que la música les hacía salir del mundo en el que vivían.

Lo de las gastronomías bizarras, Vere, es algo que debía estar muy en voga entre los monarcas en aquella época. Recuerda lo valiso que era el polvo de cuerno de rinoceronte, por ejemplo, y los bebedizos que metieron entre pecho y espalda al desgraciado engendro de Carlos II.Lejos de desaparecer, para mí que hoy en día todo eso ha pasado al mundo de la cosmética.

Da gusto encontrar tantas coincidencias, Herri. La imagen en cuestión, muy querida para mí, ha sido durante mucho tiempo mi fondo de pantalla en el ordenador, pues siempre me ha parecido la más caracteristica de lo que fue el jazz en sus inicios. !Cuanto tiempo he pasado mirando a Lil recibiendo el cornetazo que le dedica King Oliver!. Tiene un encanto muy especial.

Por supuesto, Leo, que no se trata de ser un experto en música jazz, vale con disfrutarla cuando la escuchas, intentando reconocer los matices que hay en ella.

Freia, ¿qué haces que tienes tu cuaderno tan silencioso? !venga, deja de comentar y a escribir algo! ;-)

Para todos. Ayer recibí una carta en la que se me daba una muy buena noticia: la comisión de lectura encargada de valorar el libro del que soy coautor, ha dado el visto bueno para su publicación, por lo que, si no hay más problemas, saldrá a la venta a lo largo del año que viene. Es toda una alegría para mí, que he querido compartir con los que pasáis por este rincón de mi cuaderno.

Salud

Isabel Romana dijo...

Muchas felicidades, querido charles, por esa noticia tan buena de la publicación de tu libro. Espero que nos mantengas al corriente de la publicación para poder hacernos con ella en cuanto salga a la calle. Me causará un gran placer leerte en un libro y disfrutar de tu magnífica prosa. Un abrazo enorme y mil felicitaciones de nuevo.

Goathemala dijo...

Me alegro muchísimo por la noticia de la publicación. Al igual que Isabel, por favor, llegado el momento avisa de la editorial. Será un placer leeros.

¡Mira, hombre, me alegraste la mañana!

Saludos.

Charles de Batz dijo...

Isabel y Goathemala, gracias por vuestras palabras. Imagináis la ilusión que me ha hecho. Os tendré informados de cualquier novedad.

Salud

Geoclock


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